Falta de gas en un frigorífico

falta de gas en mi frigorífico

La nevera se ha convertido en un electrodoméstico imprescindible en nuestras viviendas. Para mantener nuestros alimentos a una temperatura correcta, necesitamos que el frigorífico enfríe correctamente. Pero…¿qué sucede cuando nuestro frigorífico no enfría lo suficiente? En el siguiente post te explicamos las causas y soluciones más acertadas para resolver esta avería, normalmente provocada por falta o fuga de gas en el frigorífico.

Si lo necesitas, también puedes aprovechar nuestro servicio de reparación de frigoríficos en Madrid para obtener todos los detalles de esta avería. Recuerda que con el gas siempre necesitamos tener cuidado, pregúntanos por los síntomas de falta de gas en tu nevera.

Existen varios acontecimientos que nos hacen percatarnos de que podríamos no tener gas en nuestra nevera, o al menos no la cantidad suficiente. En la mayoría de las veces viene provocado por una fuga de gas en el frigo. Te explicamos cómo saber si una nevera pierde gas:

  1. El proceso de enfriamiento: Es decir, si de repente nuestra nevera empieza a enfriar poco o casi nada. El gas frío es el que produce las temperaturas más bajas, por ello la falta de este, hará que nuestros alimentos se estropeen. Es síntoma más evidente de la falta de gas en una nevera no frost.
  2. El goteo: Será un síntoma de que el interior de la máquina se está descongelando, es decir, que a la par que el síntoma anterior, la falta de temperatura fría haría prever que le falta gas al electrodoméstico.
  3. Si notamos que las tuberías exteriores se congelan, podríamos estar ante una fuga, aquí el gas se estaría escapando y por lo tanto el frigorífico se quedaría sin poco suministro. Las fugas son muy comunes, es necesario que un técnico detecte la fuga de gas y la repare. Suelen ser averías muy difíciles, el precio por reparar esta fuga suele ser algo costoso.
  4. Podemos también detectar la falta de gas refrigerante en la bomba de calor del frigorífico. Está si la tocamos (ubicada en la parte trasera de la nevera) podría no estar caliente, es decir no funcionar; o incluso llegar a congelar el intercambiador, provocando que, si no se detecta a tiempo, se generen problemas más serios y de precios más elevados para la reparación de su congelador o nevera.

Todos estos indicios son aproximaciones, los dos primeros pueden verse a simple vista, pero hay que recordar que, aunque en menor cantidad que en otros electrodomésticos (ejemplo: calderas o calentadores) hay gas de por medio, como hemos mencionado anteriormente. Por ello lo mejor sería que un servicio técnico de frigoríficos pudiese evaluar el fallo con certeza, y en el caso de que haya una fuga en su frigorífico, dale una solución a estos síntomas.

La falta de gas en una nevera suele tener su motivo principalmente en una fuga de gas en las tuberías. A continuación, te explicamos cómo evitar fugas y algunos consejos y soluciones para que no se produzcan perdidas de gas por posibles fugas las tuberías.

  1. La utilización de utensilios u objetos con punta, pueden perforar nuestras tuberías. El motivo principalmente puede ser una limpieza de la nevera y por ello utilizar estos objetos para descarchar el hielo que se acumula en la pared trasera interna. No se recomienda realizar esta práctica, muchas veces las mayorías de las fugas de gas en las neveras se producen por un fuerte corte al intentar limpiar el frigo.
  2. Un mal tratamiento o cuidado de nuestra nevera también puede provocar pequeñas fugas de gas en la nevera, limpiezas o colocación de alimentos de forma brusca son motivos de desgaste paulatino.
  3. Por último, se a de revisar que tanto juntas o puntos de soldaduras previos, no tengas deficiencias que provoquen estas pequeñas fugas de gas. Las tuberías deben estar en una posición correcta, sin doblarse o tener riesgo alguno de fisura.

Otra de las situaciones por las que nuestra nevera puede quedarse sin gas refrigerante, es la antigüedad. Las neveras nuevas suelen tener una duración de 10 a 12 años en cuanto a la duración del gas. Las neveras más antiguas que han podido presentar fugas previas o que tengas materiales en un estado más desgastado pueden necesitar recargas cada 6 o 7 años. En estos casos, si merece la pena recargar el gas en tu nevera. Dependiendo de la cantidad de gas que necesites, saldrá más o menos barato.

Aquí también puede intervenir la obsolescencia programada por algunas marcas de electrodomésticos, los cuáles pueden hacer que las cargas de gases duren menos tiempo.

Es importante que cuando contactemos con un técnico de frigoríficos de gas, este tenga el gas correcto e introduzca la cantidad suficiente y necesaria en su frigorífico, puede pasar que dure unos meses, pero finalmente una carga en mal estado nos provocaría volver al punto inicial.

Sin tener los conocimientos y materiales necesarios, no se puede realizar una carga de gas eficiente. Siempre requeriremos de la intervención de un técnico profesional de frigoríficos. Si se encuentra ubicado/a en Madrid, puede solicitar nuestro servicio para una correcta carga de gas.

En primer lugar, el técnico debe disponer la botella de gas, y por supuesto tener la cantidad necesaria que necesite el frigorífico. No se usa el mismo gas para toda las neveras. ¿Qué pasa si ponemos un gas que no corresponde a la nevera? Es un proceso muy parecido al poner un tipo de gasolina que no corresponde a un coche, el motor se puede dañar.

Se debe realizar una limpieza o vaciar el poco gas previo que pueda quedar almacenado. Una vez se vacíe, se procederá a introducir el gas nuevo.

La manguera de gas debe ir conectada al compresor del frigorífico, por aquí será por donde se introduzca la cantidad necesaria, que suele oscilar entre los 6 y 12 psi. La presión causada por la falta de gas se irá corrigiendo y será entonces cuando la nevera vuelva a enfría correctamente.

Para finalizar el técnico debe comprobar que la carga ha sido correcta, para ello utilizará amperímetro, certificando que no hay posibles fugas, y que la cantidad de gas es la ideal.

El síntoma más claro de perdida de gas es que nuestro frigorífico deje de enfriar. Si es una fuga, la perdida de gas puede ser algo más rápida, podemos notar un lunes que nuestra nevera enfría poco y un miércoles notar que ya no enfría nada. Es decir, la perdida de gas es muy rápida. Hay veces que puedes oir desde muy cerca que se escapa el gas de tu nevera, es un silbido leve, comprueba detrás que no hay ninguna fuga pequeña.

Cuando es por antigüedad el gas se va perdiendo poco a poco, es decir, notarás un aumento de la temperatura más paulatino. El mayor síntoma es que los alimentos se pueden poner malos o estropearse antes ya que la nevera poco a poco deja de estar en la temperatura ideal a la que debería estar.

Muchas personas nos preguntan si merece la pena reparar una nevera que pierde gas, la respuesta es que depende de la situación. Las fugas son difíciles y caras de reparar, una fuga de gas pequeña puede ser reparable a un coste accesible, pero de normal suele recomendarse el comprar otra nevera, a no ser que el precio de la nevera actual sea caro y si merezca la pena reparar. Por el contrario, si es por una perdida paulatina de gas, sí que se recomienda repararlo, ya que solo será cargar el gas a la nevera y merecerá totalmente la pena el arreglo, ya que tienes aún nevera para rato.

Como has podido leer en este post, la falta de gas puede ser un problema serio en nuestras neveras, y más si es producido por una fuga. Puedes ponerte en contacto con nosotros si necesitas asesoramiento sobre esta avería. Si tu electrodoméstico presenta los siguientes fallos, también podrás encontrar más detalles de mano de nuestros expertos:

  1. ¿Por qué no enfría el congelador de mi frigorífico? Causas y soluciones
  2. Mi frigorífico no funciona ¿Cómo lo arreglo?

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